Es muy común que, debido a las exigencias de la vida actual, terminemos hasta el cuello de pendientes y tareas por realizar, y aunque a veces parezca que la única solución es la de le aumentarle un par de horas al reloj, la verdad es que existen soluciones mucho más realistas para librarnos tanto trabajo. Por eso hoy queremos contarte algunos trucos sencillos para que nuestro día laboral sea mucho más productivo:

 

-Enfocate en una cosa a la vez:
Olvídate de querer hacer todo a la vez o de pensar que eres multi tasking, en realidad la única manera de realizar un tarea es, de hecho, haciéndola. Así que no pases de una ventana a la otra, en la computadora, hasta que hayas terminado y verás como tu lista de pendientes comienza a liberarse.

 

-Define tu tiempo de correo:
¿Eres de esos que responde los mails cada vez que recibe una notificación? Aunque pienses que todos creen que eres el más productivo del mundo, lo cierto es que estás perdiendo muchísimo tiempo atendiendo asuntos que, sin duda pueden esperar. Determina en tu agenda diaria cuáles van a ser los momentos del día que dedicarás exclusivamente a desahogar tu bandeja de entrada y verás como todo funciona mejor.
-Cuidado con las juntas:
Las juntas de trabajo son muchas veces indispensables; pero en ocasiones no son más que un par de horas desperdiciadas, evalúa cuál es la pertinencia de cada reunión que apuntes en tu agenda y cuánto es el tiempo máximo que puedes dedicarle para que así sean realmente productivas y no un pretexto para escaparte de tus responsabilidades.

-Crea listas:
Organiza tus tareas en listas de acuerdo a la urgencia, el tiempo que toma cada una de ellas, quiénes son los involucrados y su estado de progreso. Un plan de acción bien definido ayudará a que dejes de perder el tiempo en pensar qué es lo que te toca hacer ahora.

-Delega responsabilidades:
No intentes hacerte cargo de todo, en cualquier organización hay personas encargadas de determinadas tareas, ¡deja que ellos se encarguen! Recuerdo que “poco aprieta el que mucho abarca” así que céntrate únicamente en esas tareas que nadie más puede hacer por ti, y encárgate de que los demás hagan lo propio.
-El descanso es básico:
Tanto dormir bien por la noche, como tomarte breves descansos durante tu jornada son factores indispensables para tener tus niveles de energía al máximo. Procura terminar con tus deberes a tiempo y aprovecha todo el tiempo que puedas para que tu mente descanse y así serás realmente productivo.

-El ejercicio ayuda:
Procura destinar al menos media hora al día para encargarte de tu cuerpo. Está comprobado que una dosis diaria de ejercicio ayuda a despejar la mente pues con él, liberamos endorfinas que producen una sensación de bienestar y nos ayudan a mantenernos concentrados por más tiempo.

Pon en práctica estos simples consejos y sólo tendrás que preocuparte por qué hacer con el tiempo libre que ganarás ahora que seas más productivo.