Conoce a esta tribu (no tan) urbana y conviértete tú mismo en un nómada digital.

Las tecnologías actuales de la comunicación están revolucionando cada uno de los aspectos de nuestra vida y la forma en la que trabajamos y nos relacionamos en el entorno laboral no podía ser la excepción. Cada día son más los empresarios y trabajadores que apuestan por cambiar los paradigmas tradicionales que en un mundo como el nuestro van perdiendo sentido.

 

Es así como han aparecido los nómadas digitales, pero ¿Qué son exactamente? Lo primero es que no debemos pensar en una tribu de cavernícolas que van de un lado al otro buscando prados más verdes para cubrir sus necesidades más básicas. Nada más lejos de la realidad, pues se trata en cambio de gente comprometida con su trabajo (sea estable o no) pero que están conscientes que el espacio para realizarlo no tiene por qué ser un cubículo de plástico que asemeja una caballeriza.

 

Los nómadas digitales somos aquellos que consideramos suficiente una conexión estable de internet para mantenernos en contacto y realizar nuestras tareas, y que de hecho podemos ser mucho más productivos cuando encontramos condiciones inspiradoras tales como el lugar, el tiempo, la gente que nos rodea o hasta la ropa que nos resulta más cómoda.

 

Los nómadas digitales se están multiplicando a lo largo y ancho del mundo, basta con dar un paseo por las redes sociales para ver los miles y miles de usuarios que nos presumen su maravillosa vida laboral con fotos desde paradisíacas islas del sur del pacífico o en pijama frente a la tele de su sala, acompañadas siempre de un #LoveMyJob, #Workworkwork, #LivingTheDream, o cualquier etiqueta similar.

 

Más allá del postureo y la presunción, esas fotos demuestran que realmente hay muchísima gente apostando por nuevas formas de trabajar, y si usted, amable lector, quiere evidencia más sería que el número de incidencias de un hashtag, recordemos el impulso que el gobierno de la Ciudad de México está dando actualmente al teletrabajo como posible solución a problemas que van desde la movilidad hasta la productividad y la calidad de vida.

 

Los beneficios  que el nomadismo digital presume están relacionados con todos los involucrados en la ecuación, pues para los trabajadores supone una notable mejoría en su calidad de vida y, para los patrones, un ahorro significativo en gastos operativos y ha demostrado que mejora la productividad, eficiencia, y creatividad de los empleados.

 

Si hemos logrado entusiasmarte lo suficiente para quitarte la corbata y derribar las divisiones plásticas de tu cubículo logramos nuestro objetivo, pero recuerda que, como ya te hemos contado, hay lugares y personas para todo, y siempre será necesario tener una base de operaciones y para ello un espacio de coworking como Community Citroz es el lugar perfecto.